
PUNTO Y APARTE//
A. DÍAZ//
Los integrantes del Frente no han entendido//
Hasta la repentina y accidental incursión, en la carrera presidencial, de Xóchitl Gálvez Ruiz, quien se veía como muy competitiva y solitaria aspirante para contender por la Jefatura de Gobierno de la CDMX; no se percibía un perfil con suficiente rentabilidad electoral y política, para enfrentar a la “corcholata” ganadora de Morena y aliados.
Desde luego, nombres y gente capaz, abundaban; pero no alguien con el carisma, empatía y habilidad para comunicar con los hipotéticos sufragantes.
Una insulsa discrepancia, entre ella y el Presidente López Obrador, detonó su popularidad y su perfil, como posible contendiente en la lucha por la Presidencia.
Su personalidad de empresaria exitosa, echada para adelante, con lenguaje coloquial, salida de la pobreza, proveniente de un pueblo originario; la catapultaron, políticamente, para considerarla opción política.
De ahí para el real, todos se fijaron en ella, incluyendo los partidos políticos que no congenian con la Cuarta Transformación. Algunos importantes empresarios y miembros de la llamada Sociedad Civil, hicieron el resto. Dudó, pero la convencieron.
El imaginario colectivo, la percibió, desde ese momento, como quien representaría a la oposición, ante Morena y sus aliados. Ya había iniciado el proceso de elección de la Coordinador (a) de la Defensa de la Cuarta Transformación, donde seis pasaron a la semifinal.
Buscando alcanzarlos, el Frente Amplio por México, ideó un mecanismo para legitimar a su posible representante, igualmente escudado en una denominación ambigua, que no vulnerara la normatividad existente. Lo lograron: acortaron la distancia.
Sin embargo, al tratar de legitimar el ejercicio de elección, abrieron el abanico y surgieron aspirantes por doquier, con más ambición, que posibilidades.
Algunos, quedaron fuera, en los primeros filtros. De ellos, algunos se inconformaron, otro renunció e incluso, otro impugnó. Incluso, de un día para otro, los partidos políticos, operaron con sus estructuras, para impulsar a los aspirantes de sus querencias.
Nunca entendieron el mensaje de la ciudadanía, cansada de los partidos políticos y de los candidatos tradicionales. Revivió, incluso, el método de las cuotas, para cada instituto político.
Los líderes partidistas del Frente, acostumbradas a ellas, inmediatamente, iniciaron sus propias listas para diputados federales y senadores de la República, desde luego, ¡encabezadas por ellos! Siguieron sin entender las razones del éxito y los porqués de Xóchitl.
Nacieron, casi por generación espontánea, operadores del Frente, en cada uno de los Estados. Desde luego, poniéndose la cachucha de sociedad civil y de posibles aspirantes a lo que caiga. La ambición del Poder, por el Poder mismo.
Es necesario recalcar, que Santiago Creel y Beatriz Paredes, son políticos probados, hechos y derechos, incluso, eficaces, pero que no poseen la empatía, carisma y simpatía, que hoy posee Xóchitl.
Además, sus membresías partidistas son una carga para sus legítimas aspiraciones. Tal vez, algunos no deseen más Morena; pero tampoco, el regreso del PAN o del PRI.
Así, políticos tradicionales y partidos políticos se subieron al tren de Xóchitl, precisamente por las características que la hicieron visible mediáticamente, y, ahora, se aprovechan, directa o indirectamente, de sus positivos para competirle la candidatura, con las ventajas de sus aún rentables estructuras.
Los sin partidos, junto con los afectados por la 4T, así como ciudadanos apolíticos, de la Sociedad Civil, son el mejor apoyo de Xóchitl. Ella no tiene estructuras, sólo ganas de trascender.
Desde luego, no podrá sola, y mucho menos, si persiste el egoísmo partidista, la ambición por los cargos, o la partidización de las candidaturas.
Si en verdad quisiesen avanzar, deberían todos apoyar a Xóchitl, incondicionalmente; amén de impulsar y permitir, candidaturas con perfiles parecidos a la hidalguense. Es decir, la sola candidatura de ella, no garantiza el éxito electoral.
Además, ya el empuje de adheridos a Xóchitl, empieza a disminuir y ello la ha alejado de las marquesinas mediáticas y políticas. Incluso, la guerra sucia y la intensa campaña negra, van haciendo mella en su posibilidad.
Hasta pareciera que esto último les conviniera a algunos, tal vez esperando algún trueque o premio, por descarrilarla. Debe quedarles claro, que, si no es ella, el Frente caerá por sí solo.
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