
Armagedón//
“Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo”
Jeremías 17:5//
El obsoleto aspirante fósil//
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com//
César Raúl Ojeda Zubieta es un político “suigéneris”, nunca le ha costado nada en la vida, tuvo la fortuna de nacer entre pañales de seda en el bello municipio de Jonuta; es un hombre preparado secularmente: licenciado en ciencias políticas, en política y en Tabasco nunca ha logrado nada por si sólo, siempre le han dado todo “peladito y en boca”. En 1994 cuando Roberto Madrazo ganó la gubernatura de Tabasco, decían que: “si una vaca ponía el PRI de candidato, esa vaca ganaba”
Fue la única contienda electoral que el señor Ojeda Zubieta ganó en su vida. Y ganó -todo Tabasco lo sabe- porque Madrazo Pintado lo hizo ganar, en esa ocasión incluso arrolló al mismo López Obrador, todo eso es historia, no es nada nuevo. Ojeda Zubieta, conocido como el “pirruris” siempre fue una remora madracista que nunca creció, la prueba fue cuando renunció al PRI y desde el PRD compitió contra de Manuel Andrade en dos ocasiones, las dos veces Andrade Diaz, un político mucho más joven: barrió Tabasco con su zalea
Recordemos: en el 2000 el PRD lo postuló a la gubernatura porque López Obrador le cedió el lugar. Ubiquemos, por instrucciones del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel fue el candidato a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal y lo hizo ganar. Por su parte, Ojeda Zubieta sin un político superior en estas elecciones se enfrentó por primera vez al candidato del PRI, Manuel Andrade Díaz, quien lo vapuleó horrible, le dio una pela y resultó triunfador
En ese entonces, el coordinador de la campaña priista era el hoy Secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, en dicha ocasión el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anuló la elección al considerar que el gobierno estatal encabezado por Roberto Madrazo Pintado había favorecido ilegalmente a Andrade. Fueron de nuevo a la contienda en una elección extraordinaria en el año 2001 y de nuevo Ojeda Zubieta fue brutalmente masacrado en las urnas, llorón -cómo es-, acusó sin comprobar de fraude a Manuel Andrade
Cierto es, ocupó un escaño como senador por Tabasco de 2000 a 2006, pero fue plurinominal por el PRD -él, sin la sombra de Madrazo Pintado no ganaba nada-, en el mismo 2066 secuestró la democracia en el PRD y por tercera vez usurpando a los fundadores y fracturando al partido, fue nuevamente su candidato a gobernador en las elecciones de 2006, lo arrastró el Químico Andrés Granier en las urnas y ¡Volvió a perder! Según su costumbre, otra vez ¡Volvió a llorar!
Apeló, pataleó y se inconformó contra la decisión popular ante el TEPJF; lo más que consiguió fue la anulación de 7 casillas, pero el triunfo de Andrés Granier Melo fue ratificado, César Raúl Ojeda y la “Coalición Por el Bien de Todos” no logró demostrar ninguna de las irregularidades que había denunciado; es decir, sin la sombra protectora de Roberto Madrazo o Andrés Manuel, el señor Ojeda Zubieta, es una “vaca electoral” sin visión de futuro, ubicada por su pasado sin credibilidad alguna
Del 1º de enero del 2013 al 30 de junio del 2016, en tiempos en que López Obrador necesitaba a César Raúl Ojeda caminando las comunidades de Tabasco arando y sembrando la doctrina de Morena, Ojeda Zubieta abandonó de fea manera al Peje y prefirió quedarse en las elegantes oficinas climatizadas como un amarillento gris secretario de gobierno con Arturo Núñez Jiménez, operando electoralmente para desaparecer a Morena en las elecciones intermedias del 2015; ahí fue que López Obrador con extrema dureza lo calificó de malagradecido y “mapachón”
El airado reclamo de López Obrador fue porque Ojeda Zubieta demostró no estar acostumbrado a trabajar y lo que es peor: después que López Obrador creyó en él y después de haberle dado todo en el PRD, cuando López Obrador se fue, no sólo no lo siguió ni le ayudó a fundar Morena, sino que desde la secretaría de gobierno trató de destruir a Morena; por ello, el rabioso reclamo de López Obrador, que sabe que quien “traiciona una vez, traiciona siempre”
Ahora, en 2024 de nueva cuenta César Raúl Ojeda quiere ser gobernador de Tabasco, porque sabe y sabe bien, que si “una vaca pone López Obrador de candidato a la gubernatura de Tabasco en Morena” bajo la sombra del mesías tropical, esa “vaca va a ganar”; pero tiene un severo y difícil problema, los fundadores de Morena que sí tienen memoria no lo quieren ni lo soportan por acomodaticio; suena feo, pero por su misma forma trepadora de ser, es un político detestable para las mismas bases fundadoras de Morena
Por eso, junto con Tey Mollinedo, no han dado el ancho, al contrario, su sola presencia impuesta en contra de la voluntad del colectivo, al grado que Wikipedia asegura que: “Según Javier May, Raul Ojeda es un ejemplo perfecto de alguien al que no deben de imitar. Ya que como lo mencionó, es el político más perdedor de la historia de Tabasco – Nunca ganó nada- y siempre se ha sabido posicionar utilizando el discurso de amistad que tiene con el presidente Andrés Manuel López Obrador”
Por naturaleza propia, don César Raúl Ojeda ha demostrado ser ambicioso y calculador, sabe y entiende que maquinaria morenista y los programas electoreros de López Obrador han hecho ganar a todos y que para las elecciones del 2024 Tabasco no tiene una oposición significativa, que Morena ganará y que, a sus 72 años, para Ojeda Zubieta es su última oportunidad de ser gobernador cuando nunca ha trabajado a favor de nada ni de nadie. Lo que no dimensiona es que el grupo de Javier May y los fundadores nunca dejaran pasar a quien todos llaman: el obsoleto aspirante fósil
EL SEPTIMO SELLO
Las fracturas y divisiones en Morena son reales y letales, quienes van a la fractura quizás no puedan ganar, pero tienen la fuerza suficiente para ser el fiel de la balanza y hacer ganar con quien hagan alianzas. Mario Delgado, siguiendo la línea marcada en Palacio Nacional ha hecho un verdadero estercolero las elecciones de Coahuila y el Estado de México, ha quedado demostrado que la sola palabra de López Obrador ya no es suficiente para demandar una lealtad ciega, cuando él ha sido una y otra vez desleal
LA SEPTIMA TROMPETA
Ayer, en plena recta final de la campaña electoral rumbo a la gubernatura del Estado de México, más de 100 mil morenistas fundadores, asqueados por el cochinero hecho por Mario Delgado al imponer a la corrupta maestra Delfina Gómez, renunciaron a Morena y se sumaron a las filas de Alejandra del Moral para inclinar la balanza y hacer que el PRI siga manteniendo el poder por encima de los intereses presidenciales. Tabasco no está lejos de seguir el ejemplo ante el desaseo generado por Ojeda Zubieta y Tey Mollinedo
LA SEPTIMA COPA
El pasado sábado terminó la Convención Distrital en Tabasco del Concilio de las Asambleas de Dios, el superintendente Fabián López Hernández comenzó con el pie izquierdo los dos años de su gestión; irregularidades están cayendo por su propio peso, la corrupción sigue a flor de piel y la única moneda de cambio en que se apoyaba -la santidad- tiene visos de impurezas. Lo que viene, revisión a fondo sin compromisos con nadie que haya seguido el ejemplo del Rey Saúl. Todo es cuestión de tiempo. A sus órdenes al teléfono 9931925625
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