Es la especie invasora más agresiva que llegó a México en 1995 a Michoacán y a Chiapas en el 2003

El pez diablo, una especie invasora y agresiva que llegó a Chiapas en el 2003 es está reproduciendo en el río Grijalva en el Cañón del Sumidero, desde la presa Chicoasén hasta la parte alta del río Santo Domingo, expuso el investigador del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Ernesto Velázquez Velázquez.

Hay varios registros esporádico y hemos comenzado una dinámica con los pescadores y los prestadores de servicios ecoturísticos para monitorear la llegada, por ahora no es mucha la población que se aprecia pero ya está ahí, sin embargo hemos detectado ejemplares que comienzan a reproducirse.

Hemos encontrado peces maduros con huevecillos, lo que nos está indicando que comienza a reproducirse, y eso si es preocupante porque una de las capacidades que tiene esta especie invasora es que tiene muchos cuidados paternales, cuida sus nidos, cuida crías y eso garantiza que la mayor parte de las crías lleguen a adultos, añadió el investigador.

Mencionó que junto con los pescadores y prestadores de servicios ecoturísticos estamos monitoreando las poblaciones del peso diablo, cualquier ejemplar que sale rápidamente vamos por los peces y en el laboratorio de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas evaluamos los tamaños, etapa de reproducción, la edad, confirmamos sus estructuras duras, hemos identificado ejemplares entre tres y cuatro años de edad y con tallas de hasta 50 centímetros, manifestó Ernesto Velázquez.

Ocupa los espacios de las especies nativas que aunque no se los consume de manera directa, es un extraordinario competidor y los va desplazando y las poblaciones nativas van disminuyendo, a tal grado que mermar mucho la pesca de autoconsumo, la ribereña de Chicoasén, Chiapa de Corzo y Santo Domingo, puede disminuir la tilapia, la mojara nativa la colorada, los bagres.

Pero estamos a tiempo para establecer un control, no es posible erradicarla, hay dos hipótesis de como oído haber llegado, por liberación de peses desde las pesetas, también se piensa que pudieron haber escapado del lago del parque Joyyo Mayu, dónde ya no existe pero habían ejemplares, y pidieron haber salido al río Sabinal y luego al río Grijalva, la especie es comestible, pero solo el 30 por ciento, su masa muscular, no resulta beneficioso para la pesquería, mencionó.

A partir del 2003 le hemos dado seguimiento, invadió territorio en Catazajá, disminuyeron las pesquerías de manera dramática, ha invadido parte de la Selva Lacandona, principalmente en el río Lacantún, la cuenta alta del río Usumacinta, aunque ahí se tienen registros pero afortunadamente no ha logrado dominar el ecosistema, creo que la gran diversidad del ecosistema de esa región ha logrado frenar la invasión del pez diablo. // Tomado de: Heraldo de Chiapas

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