
Armagedón//
“Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte”
Proverbios 14:12//
Caminos de muerte//
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com//
Parece que poco o nada le sale bien a la justicia mexicana, la presión desatada por el secuestro de 4 ciudadanos estadounidenses hace una semana que ha dado tanto de qué hablar en medios, tiene aristas a cuestionar en todos sentidos. De entrada, no se tomó en cuenta lo que puede ubicarse como un daño colateral en la persona de Arely, una mujer de 33 años, madre de una niña que quedó en completa orfandad, trabajaba en una maquiladora fue alcanzada por una bala y su cuerpo quedó tirado en la parada
Ni el gobierno federal y menos el gobierno de Tamaulipas dieron mayores datos de Arely, lo más que se le pudo arrancar al gobernador Américo Villarreal fue: «Fue una confusión, no una agresión directa, es la línea de investigación, es la que tenemos como más viable y seguramente la más correcta», lo más que se pudo investigar de la víctima mexicana fue que Arely estaba en el lugar inapropiado en el momento inadecuado esperando el camión en la parada
Los cuatro ciudadanos secuestrados ante el escándalo se inmediato se supo que tenían y tiene antecedentes penales por tráfico y consumo de drogas e incluso el esposo de la mujer que salió ilesa se encuentra en la cárcel precisamente por narcotráfico con diez años de cárcel a cumplir, Latavia “Tay” Mcgee, fue acusada en el 2016 en el mes de mayo por la justicia del condado de Florence en el estado de Carolina del Sur por cinco cargos de descuido de menores, ya que sus cinco de sus seis hijos dieran positivos a drogas
De acuerdo con reportes policiacos de Lake City, que desde febrero del 2016 por el departamento de servicios sociales de Carolina del Sur al dar positivo cinco de los seis hijos de esta mujer a anfetaminas, metanfetaminas y cannabinoides, Latavia Mgee fue detenida y sus hijos puestos a bajo custodia de sus familiares, fue condenada a cinco años de cárcel donde estuvo dos y tres en libertad bajo palabra y salió de la prisión al pagar una fianza de 10 mil dólares; es decir, toda “joyita” esta familia de drogadictos y delincuentes
Eric James Williams, el otro ciudadano estadounidense que sobrevivió a la balacera y secuestro en Matamoros, fue sometido a dos cirugías ayer donde le colocaron varillas en ambas piernas, su esposa se encuentra recabando fondos para ayudar a cubrir los gastos médicos y su manutención. El sujeto cuenta con dos cargos por distribuir cocaína en forma de “crack” en una escuela y encarcelado en marzo del 2017; sus antecedentes lo ubican como todo un envenenador de menores
De los otros dos estadounidenses asesinados; uno de ellos, Zindell Brown y Shaeed Woodard, sus cuerpos fueron entregados ayer a las autoridades norteamericanas, ambos también resultaron narcotraficantes y de acuerdo con los manifestado por el fiscal de Tamaulipas, Irving Barios: «Concluidos los estudios forenses y realizadas las acciones jurídicas, los cuerpos de dos estadounidenses encontrados sin vida fueron entregados esta tarde a autoridades diplomáticas de Estados Unidos», en conclusión, se podría decir que la hipótesis que estas mujer veía a una cirugía al parecer es una falacia
De toda la parafernalia desatada por el secuestro y asesinato de estos ciudadanos norteamericanos, es demasiado evidente que no ingresaron al país a una especie de “turismo médico” cómo se ha pretendido establecer por las autoridades mexicanas, máxime cuando los videos muestran que desde su ingreso a territorio nacional fueron seguidos por diversos vehículos de “halcones” o vigías del grupo delincuencial que los atacó, secuestro y asesinó. Se trató más bien de venir a comprar droga o una “invasión de territorio” y ahí están los resultados
Un hongo alucinógeno sigue siendo un hongo, sin importar lo que pensemos al respecto; resulta infantil pensar o tratar de creer que los cuatro estadounidenses que entraron a territorio nacional vinieron a una “cirugía cosmética”; la realidad es que vinieron a comprar droga, a desarrollar sus actividades delictivas, invadieron el territorio del cártel mexicano y fueron masacrados. Es lo que se estila entre las bandas de la delincuencia organizada
En el bajo mundo de las drogas, todos saben y todo se sabe porque existen los “halcones” y los “soplones”; por lo que ha venido brotando, es una historia ya contada y repetida donde lo único a lamentar es la muerte de la pobre mujer mexicana que en realidad es la verdadera víctima y dónde el gobierno mexicano ni siquiera su nombre completo pudo dar; los ciudadanos estadounidenses tenían definido su perfil: narcotraficantes en caminos de droga y maldad, que todos saben de antemano que ellos aún antes de salir de sus casa, sabían que venían en caminos de muerte
EL SEPTIMO SELLO
Es triste y doloroso la muerte del ser humano, pero es más desconsolado y penetrante cuando se trata de una mujer como Arely “N”, que toda su vida trabajo para darle de comer a su hija, que estaba esperando el camión y ahí de pie la encontró una bala perdida, disparada para asesinar a otros narcotraficantes y cómo “daño colateral” la encontró a ella que ya no regresaría viva a ver a su hija que es la más dolorosa víctima de todo este traqueteo del diablo
LA SEPTIMA TROMPETA
Obligadamente la nota roja invadió los espacios políticos. Es lamentable observar la actitud del gobernador de Tamaulipas, ampliamente señalado por sus ligas con los cárteles mexicanos que no tuvo un poco de conciencia para darle un mejor trato a la señora asesinada, la cual su único pecado fue estar donde llegó primero la bala que su camión. Para un mejor trato al “daño colateral” habría que hacer la reconstrucción de los hechos colocando al gobernador de Tamaulipas, de pie en la parada
LA SEPTIMA COPA
Otra vez, Marcelo Ebrard apagando fuegos, salió al paso de los arrebatos de los senadores norteamericanos y con sus declaraciones ubicar el contexto adecuado que de las reuniones sostenidas con las autoridades vecinas, los Estados Unidos no van a tratar de resolver sus conflictos de droga invadiendo México; dejo sentir que el trabajo de diplomacia exhibe que todo lo que se pueda realizar en este caso estará bajo la vigilancia de ciudadanos mexicanos en una campaña binacional para combatir el tráfico y consumo de fentanilo. A sus órdenes al teléfono 9931925625
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